Los paraguas chinos de papel aceitado, que constan de una estructura de bambú y una superficie hecha de mianzhi o pizhi delicadamente pintados (tipos de papel fino pero resistente, elaborado principalmente con corteza de árbol), han sido considerados durante mucho tiempo un emblema de la tradición china de artesanía cultural y belleza poética.
Pintados con tongyou —un tipo de aceite vegetal extraído del fruto del árbol de tung, que se encuentra a menudo en el sur de China— para hacerlos impermeables, los paraguas chinos de papel aceitado no son solo un instrumento para protegerse de la lluvia o del sol, sino también obras de arte que poseen un rico significado cultural y un gran valor estético.
Historia
Con una historia de casi dos milenios, los paraguas de papel aceitado chinos se encuentran entre los más antiguos del mundo. Según los registros históricos, los primeros paraguas de papel aceitado en China comenzaron a aparecer durante la dinastía Han Oriental (25-220 d. C.). Pronto se hicieron muy populares, especialmente entre los intelectuales, quienes disfrutaban escribiendo y dibujando sobre la superficie del paraguas antes de aplicar el aceite impermeabilizante, demostrando así su habilidad artística y su buen gusto literario. Elementos de la pintura tradicional china con tinta, como pájaros, flores y paisajes, también se podían encontrar en los paraguas de papel aceitado como motivos decorativos populares.
Posteriormente, durante la dinastía Tang (618-907), los paraguas chinos de papel aceitado fueron llevados a Japón y al entonces antiguo reino coreano de Gojoseon, razón por la cual se les conocía en esos dos países como "paraguas Tang". Hoy en día, todavía se utilizan como accesorio para los personajes femeninos en los dramas y danzas tradicionales japonesas.
A lo largo de los siglos, los paraguas chinos también se extendieron a otros países asiáticos como Vietnam y Tailandia.
Símbolo tradicional
Los paraguas de papel aceitado son un elemento indispensable en las bodas tradicionales chinas. El casamentero sostiene un paraguas rojo de papel aceitado al recibir a la novia en casa del novio, ya que se cree que el paraguas ayuda a alejar la mala suerte. Además, como la palabra "papel aceitado" (youzhi) suena similar a "tener hijos" (youzi), el paraguas se considera un símbolo de fertilidad.
Además, los paraguas chinos de papel aceitado suelen aparecer en obras de la literatura china para sugerir romance y belleza, especialmente en historias ambientadas al sur del río Yangtsé, donde suele llover y haber niebla.
Las adaptaciones cinematográficas y televisivas basadas en la famosa historia china antigua "Madame White Snake" a menudo muestran a la bella heroína Bai Suzhen, convertida en serpiente, llevando un delicado paraguas de papel aceitado cuando conoce por primera vez a su futuro amante, Xu Xian.
«Solo, con un paraguas de papel aceitado en la mano, deambulo por un largo y solitario sendero bajo la lluvia…» reza el popular poema chino moderno «Un sendero bajo la lluvia», del poeta chino Dai Wangshu (traducido por Yang Xianyi y Gladys Yang). Esta descripción sombría y onírica es otro ejemplo clásico del paraguas como icono cultural.
La forma redonda de un paraguas lo convierte en un símbolo de reencuentro porque "redondo" o "círculo" (yuan) en chino también conlleva el significado de "reunirse".
Fuente: Global Times
Fecha de publicación: 4 de julio de 2022
