El nailon es un polímero, es decir, un plástico con una estructura molecular compuesta por numerosas unidades similares unidas entre sí. Se podría comparar con una cadena metálica formada por eslabones que se repiten. El nailon pertenece a toda una familia de materiales muy similares llamados poliamidas.
Una de las razones por las que existe una familia de nylons es que DuPont patentó la fórmula original, lo que obligó a los competidores a desarrollar alternativas. Otra razón es que los distintos tipos de fibra tienen propiedades y usos diferentes. Por ejemplo, el Kevlar® (el material de los chalecos antibalas) y el Nomex® (un tejido ignífugo para trajes de pilotos de carreras y guantes de cocina) están químicamente relacionados con el nylon.
Los materiales tradicionales como la madera y el algodón existen en la naturaleza, mientras que el nailon no. El polímero de nailon se obtiene mediante la reacción de dos moléculas relativamente grandes utilizando calor a unos 280 °C y la presión de una caldera industrial. Al combinarse, las moléculas se fusionan para formar una molécula aún mayor. Este polímero abundante es el tipo más común de nailon, conocido como nailon-6,6, que contiene seis átomos de carbono. Mediante un proceso similar, se obtienen otras variantes de nailon al reaccionar con diferentes productos químicos de partida.
Este proceso crea una lámina o cinta de nailon que se tritura en virutas. Estas virutas son la materia prima para todo tipo de productos cotidianos. Sin embargo, los tejidos de nailon no se fabrican a partir de virutas, sino de fibras de nailon, que son hebras de hilo plástico. Este hilo se obtiene fundiendo virutas de nailon y pasándolas por una hilera, que es una rueda con pequeños orificios. Se crean fibras de distinta longitud y grosor utilizando orificios de diferentes tamaños y pasándolas a diferentes velocidades. Cuantas más hebras se enrollan juntas, más grueso y resistente es el hilo.
Fecha de publicación: 8 de diciembre de 2022
